Por qué es importante la paz interior para la salud mental?

“Cuando desconocemos donde está la calma, cometemos el error de ir a buscarla lejos”

La paz interior es la nueva versión del éxito

 

Conseguir paz interior y una mente en calma, es lograr ver el mundo con mayor claridad. Y sólo desde ahí, desde esa óptica interna donde habita la reflexión y el control emocional, podemos dejar a un lado los pensamientos negativos o la ansiedad y estar listos para tomar mejores decisiones.

Estamos diseñados para anticiparnos, para responder emocionalmente de manera precipitada ante una amenaza, sin embargo, lo ideal en medio de esos escenarios es mantener a calma. Ante las injusticias y las adversidades de la vida, calma. En medio del ruido, calma. En mitad del miedo o el pánico, calma. Ante una situación de tensión, calma. Y créanme si les digo que no hace falta viajar a la India para encontrarla.

Hay un aspecto que conviene dejar claro, cuando hablamos de calma no hablamos de rendición. La persona que opta por adquirir una actitud calmada y tranquila hacia las dificultades de la vida no se está “dejando llevar”. Al contrario, se trata de encontrar esa armonía interior donde los pensamientos, deseos y capacidades logran actuar en congruencia y con sabiduría.

6 consejos para lograr paz interior

Para concretar este camino hacia la calma te dejo estos cinco principios esenciales

1. Suelta el control.

Diferenciar entre aquello que depende de ti y lo que no es uno de los principios básicos de la paz interior. En esta vida nos encontramos con tres tipos de situaciones: las que dependen de nosotros, las que dependen parcialmente y las que no dependen en absoluto. Frente a las primeras, ocúpate, frente a las segundas, asegúrate de haber hecho tu parte y ante las últimas, acéptalas como vienen y busca estrategias para que te afecten lo menos posible. Resumiendo, ¿tienes un problema que te preocupa?, ocúpate de solucionarlo. ¿Se trata de un asunto que trasciende a tu propio campo de actuación?, acéptalo.

2. Identifica tus estresores.

Desacelera. Presta atención a tu cuerpo. Observa como reaccionas ante determinados estímulos y aprende a identificar que situaciones te generan estrés. Separa lo que te hace bien de lo que no, higieniza tu vida. crea una lista con las cosas que son verdaderamente prioritarias y dale al resto la importancia que realmente merecen.
Aprende a controlar tus impulsos, para ello lo mejor es tomar cierta perspectiva. Recuerda que, aunque no puedas controlar la emoción puedes controlar la conducta. Cuanta hasta veinte y permite que se desinflame la amígdala. Deja pasar las provocaciones, tener paz siempre es más interesante y beneficioso que tener razón.

La carrera de la vida debe transcurrir siempre en el territorio de la bondad. La bondad está íntimamente ligada a la paz interior. Piensa en el bienestar que sientes cuando sabes que has hecho lo correcto.

Los últimos estudios de la neuropsicología afirman que, aunque los humanos traemos la bondad de serie, dependiendo de nuestra capacidad para superar las adversidades esta puede verse reforzada o debilitada. A diferencia de la maldad, que se aprende, y además con demasiada facilidad, la bondad debe ser cultivada diariamente y cuidada con esmero para que crezca y se manifieste constante y deliberadamente.

Comprométete con la con la ética en tu día a día. Las mejores acciones son aquellas que son objetivamente buenas. Recuerda que el fin no justifica los medios y que ser buena persona es una decisión.

4. Vive el ahora.

Este es un principio básico y esencial, bajo esta máxima se trabaja la terapia cognitiva del mindfulness. Estás viviendo el día de hoy, por tanto, centra tu presencia en aquello que vas a hacer en esta jornada. Tu paz interior se rompe de manera frecuente por la anticipación constante del mañana y por miedos que, en muchos casos, nunca se harán realidad. Recuerda la cantidad de horas que perdemos angustiado o estresados por cosas que nunca llegaron a suceder.

Aprende a ver lo que te rodea de manera pausada. Todo es mucho más bonito si se mira con calma. Interioriza esta idea y practícala. Pronto tu manera de hablar, de escribir, de comunicar trasmitirá esa misma calma.

5. Agradece.

El agradecimiento es un sentimiento sutil y sofisticado, la virtud que distingue a los espíritus mas elevados y a las inteligencias más desarrolladas. Un arte. Agradecer convierte lo que tienes en suficiente, por eso quien es agradecido, vive como si lo tuviera todo.

Tu nivel de felicidad aumenta cuando, de verdad, valoras más tus motivos de buena suerte y das menos importancia a aquello que te falta. Para fomentar la rutina de la gratitud como un valor prioritario puedes comenzar cada día enumerando tres razones por las que quieres dar gracias.

6. Cuida tus relaciones personales

La calma, al igual que la felicidad es una casa con jardín. No es suficiente con tener el interior limpio y ordenado, además debemos proyectar un jardín que nos permita mantener la calma y elevar el coeficiente de felicidad. Las personas somos seres sociales, pasamos el setenta por ciento de nuestra vida en contacto con otras personas. Por eso resulta tan importante construir y mantener relaciones personales saludables.

Tu nivel de bienestar aumenta cuando cuidas esos vínculos sociales. Para ello, intenta construir esos vínculos de apego con la familia, amistad y compañerismo desde el respeto a la individualidad de cada ser humano. Todos somos únicos. Valora a cada persona por sus virtudes y si identificas algún defecto, recuerda que eso que te molesta debes trabajarlo en ti y no tratar de cambiar al otro.

La paz mental es la condición indispensable de la felicidad

El ser humano busca la felicidad más que ninguna otra cosa. Esa es la meta consciente o inconsciente de todas nuestras actividades, de todos nuestros propósitos. Pero, una vez que obtenemos lo que deseamos, descubrimos que no podemos ser felices si no estamos en paz con nosotros mismos. La paz interior es la condición indispensable de la felicidad.

En el mundo de las prisas, de la inmediatez y estrés quien logra mantener la calma, logra controlar su vida. Tener paz interior es la nueva versión del éxito.