Lograr el equilibrio entre la vida laboral y personal

Lograr el equilibrio entre la vida laboral y personal, no resulta fácil. Además, si estás conectado a tu trabajo a través de las nuevas tecnologías, la situación puede volverse todavía más complicada. Por eso es tan importante poner límites para poder equilibrar tu vida. Aquí te explicamos como lograr equilibrio entre la vida laboral y personal.

En primer lugar, es fundamental entender que mayor dedicación laboral no equivale necesariamente a mayor productividad. Por lo tanto, restarle tiempo a tu familia o a tus aficiones no implica un mayor rendimiento. De hecho, más bien lo contrario, una dedicación excesiva puede provocar cuadros de estrés importantes. Situaciones que finalmente terminan en malestar e infelicidad. Por eso es tan importante encontrar el equilibrio entre todas las facetas de la vida. Impactar en todos los pilares que sustentan el bienestar se plantea como la clave fundamental para saborearlo.

Grupos de personas susceptibles de trabajar en exceso

Existen tres grupos de personas que presentan cierta propensión a trabajar en exceso: las que manejan su propio negocio y sienten que este no puede tener éxito sin ellas. Las que están empleadas, pero totalmente absortas en su trabajo y no logran desconectar. Las trabajan muchas horas porque es lo que la cultura, la empresa o la sociedad espera de ellas y creen que para mantener su trabajo u obtener una promoción se requiere un compromiso superior al 100%.

¿Cómo saber si nos encontramos en este tipo de situación? Los siguientes indicadores pueden avisarnos de la existencia de algún desequilibrio en nuestra vida laboral:

Trabajas más horas que el resto del equipo.

Tienes dificultades para desconectar al final del día.

Sientes que el valor personal depende exclusivamente del éxito laboral.

Mantienes relaciones personales tensas y estresantes.

La vida laboral afecta de forma negativa a tu salud.

Comienzas a ignorar actividades de ocio en las que antes disfrutabas.

Sentir que te quedas atrás hagas lo que hagas.

Si te identificas con dos o más de estos indicadores necesitas equilibrar tu vida Laboral.

5 ideas para equilibrar tu vida laboral

La clave para equilibrar la vida suele empezar por equilibrar la vida laboral, que casi siempre es la que condiciona todo lo demás. El tiempo que se pasa en el trabajo, las tareas que se realizan fuera de horario o decidir qué es lo más importante están bajo tu control, aunque cueste verlo.

Se ha demostrado que las jornadas de trabajo prolongadas no necesariamente nos hacen más productivos. De hecho, cualquier jornada que supere los 45 semanales puede tener un impacto negativo en la productividad del operario.

Organiza, prioriza y descarta

Comprender en qué empleas tu tiempo es un punto importante para equilibrar tu vida laboral. A partir de ahí, el siguiente paso sería decidir qué merece tu atención y qué puedes descartar. Una actitud que puedes adoptar es la implacabilidad. Por lo tanto, prioriza lo que necesitas y descarta aquello que no te aporta o te resta energía.

Practica la desconexión digital

Un estudio reciente vincula la disponibilidad de trabajar horas o jornadas extra con la disminución en el grado de calma subjetiva, del estado de ánimo y los niveles de energía en el trabajador. Algo tan prosaico como pensar que es posible tener que responder a un mensaje de trabajo puede hacerte sentir que todavía estás en el trabajo.

Desconecta las alertas de tu teléfono móvil, no las necesitas. Ya comprobaras el correo, el WhatsApp o la actividad de tus redes sociales cuando encuentres tiempo para ello. No permitas que te esclavicen los circulitos rojos. Ponte una hora límite para consultar tu correo de trabajo y bajo ningún concepto te saltes esa hora. Abrir un correo fuera de horario laboral puede generar situaciones de tensión innecesarias e inadecuadas, además de no poder hacer nada cuando el resto de la organización descansa sólo puede estropearte la tarde o incluso la noche. Descansa, mañana a primera hora es un buen momento para abordar esa respuesta.

Aléjate del perfeccionismo

Gran parte de lo que nos lleva a trabajar en exceso y que acaba con el equilibrio en nuestra vida laboral es la necesidad autoimpuesta de hacer el trabajo lo mejor posible. En más de una persona se da la creencia sobrevalorada de que si no nos esforzamos un poco más allá de lo esperado, estaremos fallando o seremos castigados, incluso con la pérdida de nuestro empleo.Un problema de la gente muy perfeccionista es que tiende a ver los errores como fracasos personales, en lugar de considerarlos como una parte natural del proceso normal de aprendizaje y crecimiento. Algo que todo el mundo debería saber es que, reducir el nivel de auto exigencia no reduce el resultado, reduce la ansiedad.

Evita los ladrones del tiempo

Las actividades y las relaciones que te hacen sentir que pierdes el tiempo no solo no te enriquecen, sino que pueden llegar a desgastarte. No olvides que, en ocasiones, si sientes que has perdido el tiempo, es más fácil que caigas en la tentación de recuperarlo con algo relacionado con el trabajo.

Si bien la productividad puede ayudarnos a sentir que estamos haciendo un trabajo más significativo, en ese esfuerzo por ser más productivos es fácil caer en ciertos hábitos perjudiciales para la vida familiar, e incluso provocar un cierto descuido de la vida personal.

No esperes a descubrir que no existe mayor ironía que una agenda llena de una vida vacía. Así que ponte manos a la obra para lograr el equilibrio entre la vida laboral y personal. Para equilibrar tu vida es importante que, además de a los logros profesionales, dediques buena parte de tu tiempo a actividades que te generen emociones positivas, así como, a practicar otras ocupaciones que le aporten sentido a tu vida y a estar con gente que te agrada y de la que disfrutas. Algún día descubrirás, como yo, que sólo disfruta del éxito quien tiene con quien compartirlo.