caos mental

Ama tu caos

Un viaje de la entropía al crecimiento personal

Una vez leí que la felicidad es la ausencia de problemas, parecía tener sentido, pero tras dedicar unos minutos a esa reflexión concluí que, por experiencia propia y porque esa afirmación era contraria a las leyes de la física, esa afirmación no era correcta. Así que, decidí integrar la física y la experiencia personal a esa misma idea y a partir de ahí reformular la reflexión, este fue el resultado: la felicidad no es la ausencia de problemas, sino la habilidad de lidiar con ellos. En las próximas líneas te explico porqué siento que es tan importante integrar el caos y los problemas como parte natural de una vida la feliz. La necesidad de entropía para el crecimiento personal. ¿Te animas?

Mezclar física y crecimiento personal parece a priori una apuesta arriesgada, sin embargo, no asumir un cierto nivel riesgo desprovee a la vida de un grado equivalente de emoción. Por esta razón, te invito a que realices un viaje conmigo a través de unos conceptos que nos llevarán desde un lugar el hasta otro. Para hacer más ameno y fructífero el paseo nos acompañaran grandes personas, las mismas que inspiraron una importante transformación en mi vida y cuya participación reservo para el momento en el que más nos puedan aportar. Así que, si estás preparado/a abordamos sin demora la apasionante relación entre la física y el desarrollo personal.

Del caos al crecimiento personal

El primero de nuestros compañeros en este viaje es Nicolás Sadi Carnot, notable físico francés considerado por muchos como el padre de la termodinámica, cuya segunda ley presenta el siguiente enunciado: “la cantidad de entropía en el universo siempre aumenta”. Es probable que se estén preguntado por el significado de la palabra entropía, pues bien, hoy en día se utiliza en varias disciplinas del conocimiento y con diferentes significados, para este viaje pondremos especial atención en dos. El primero hace referencia a la magnitud física que sirve para calcular la cantidad de desorden de un sistema, el segundo es la traducción del vocablo griego entropía que podría interpretarse como transformación, giro o evolución.

Una vez explicado el concepto “entropía”, ya podemos avanzar y añadir que el universo es perezoso, tiende al equilibrio y es entrópico. Cuanto mayor entropía presente un sistema, mayor desorden habrá. Lo interesante de esta afirmación es que, al alcanzar el grado máximo de desorden el universo busca el equilibrio y crea un nuevo orden. Así que, sin caos no hay orden. La mayoría de los sistemas de la naturaleza, incluidos los seres humanos, tendemos a esta búsqueda del equilibrio total, uniforme y al igual que el universo necesitamos del caos para evolucionar.

Para comprender mejor la relación entre caos y evolución voy a presentarles al segundo de nuestros compañeros de viaje, Ilya Prigogine, recibió el Nobel de física en 1977 por sus hallazgos sobre estructuras disipativas. Su trabajo, prueba que los sistemas abiertos son capaces de disipar caos y en buena lógica a mayor capacidad de disipación menor entropía acumulan.

Vamos con una explicación más sencilla, imaginemos las autopistas como sistemas abiertos. En este ejemplo, nos servirán para disipar el caos que el universo nos envía en forma de tráfico. Ayudan a ordenar el caos que se genera en horas punta en las grandes ciudades ofreciéndonos alternativas de disipación en forma nuevos carriles o de más salidas. Con este sistema abierto logramos que el tráfico resulte más fluido en las horas de mayor afluencia. Pero ¿qué sucede cuando las horas punta se convierten en días punta? ¿Cuándo el nivel de saturación no encuentra momentos valle? sucede que esa estructura abierta supera su capacidad máxima de disipación de entropía. Ilya Prigogine, definió este momento de máxima saturación como “punto de bifurcación”. Momento en el que un sistema abierto se colapsa y tiene dos opciones, morir como sistema o generar un orden mayor.

Morir como sistema tiene unas consecuencias similares en las infraestructuras y en las personas, muchas de ellas quedan obsoletas, se abandonan. Algunas de las consecuencias más dramáticas de esta “falta de utilidad” es que unas se llenas de baches y las otras de adicciones. La buena noticia es que, del caos también se sale.

Siguiendo con el ejemplo de las autopistas cuando se llega al punto de bifurcación, o se perpetua el atasco y muere el sistema, (se incapacita y deja de cumplir su función) o se crea nueva estructura con más capacidad de disipación. En Madrid, por ejemplo, estas estructuras tienen nombre propio M30, M40, M45 o M50. Como en muchos otros lugares se crearon autovías de circunvalación consecutivas para disipar el caos circulatorio creado por el colapso de la estructura anterior. También en este ejemplo el grado máximo de desorden genera un orden mayor.

En este punto de viaje es importante comprender que, entropía es caos, pero también evolución, que el orden emerge gracias al caos, que las personas también somos sistemas abiertos y que una de nuestras funciones es disipar ese caos que el universo nos envía en forma de problemas y de retos. Entender que al igual que las autopistas cuando a los humanos nos llega más entropía de la que somos capaces de disipar nos bloquea y ese colapso nos da la posibilidad de evolucionar hacia un orden mayor.

Cada uno de nosotros/as somos un sistema abierto, en constante evolución. Cada vez somos capaces de disipar mayor cantidad de caos, hacemos frente a problemas de mayor tamaño con más facilidad. Por eso los problemas de hace 15 años hoy nos parecen nimiedades, y los que teníamos con 15 años nos hacen sonreír. La entropía que antes nos saturaba, hoy la disipa con facilidad nuestra nueva versión. Una versión de nosotros mismos/as mejorada y más capaz. Puro crecimiento personal. Evolución.

Pero no podemos relajarnos todavía, recordemos que la segunda ley de la termodinámica decía que la entropía “siempre aumenta”, este matiz es importante. Significa que el caos no descansa, así que debemos trabajar continuamente para mantener el orden.

Vamos con otro ejemplo sencillo, la única forma de mantener la casa limpia es limpiarla cada semana. Realicemos un experimento, limpia tu garaje a conciencia y después lo cierras con llave y te aseguras de que nada ni nadie acceda a el en seis meses, ¿cuándo la abras que como crees que lo encontrarás? ¿Limpio como lo dejaste? ¿O bastante más sucio y llena de polvo que antes de cerrarlo? La respuesta es una prueba más del universo siendo entrópico.

Nuestro cerebro forma parte de ese mismo universo así que también es entrópico, por si esto no fuera suficiente la mente humana tiene un sesgo negativo, las malas noticias tienen mayor impacto y duración que las buenas. Si, Ud. no es diferente a los demás, no conozco a nadie que me haya dicho, estoy a dos minutos de hacerme millonario, lo presiento. Sin embargo, conozco a muchos que temen arruinarse, que le suceda alguna desgracia o simplemente que la vida les de un revolcón.

Los seres humanos vivimos en constante sufrimiento. Al igual que en ejemplo de la casa, sacar la entropía de nuestra mente es la única manera de mantener el orden. Podemos hacerlo de muchas maneras, y no todas son conscientes, ni igual de saludables, cuando un ser humano alcanza el punto de saturación puede disipar entropía fumando, bebiendo, criticando o quejándose de todo, incluido el gobierno de turno o puede crecer y evolucionar a un orden mayor. La clave es disipar. Una persona sonriente no siempre es feliz, según un estudio - EcoDiario.es

Para concluir este aprendizaje con éxito es importante interiorizar algunas ideas: el universo es entrópico y lo seguirá siendo, hagas lo que hagas siempre haba un cierto nivel de caos, la entropía es evolución, el máximo nivel de caos nos lleva al punto de bifurcación y llegados a ese punto los sistemas mueren o pasan a un orden mayor. Los seres humanos somos como los sistemas abiertos, el universo nos envía caos de manera constante y disiparlo es la única forma de mantener el orden.

 

Recuerda que, la felicidad no está en la ausencia de problemas, sino en tu capacidad para lidiar con ellos. Cada vez que sientas que la vida no atiende a razón estarás un poco más cerca de tu nueva versión. Así que, ama tu caos, abrázalo, celébralo, porque lo necesitas para crecer e impulsar tu propia evolución.