9 hábitos para ser más feliz en 2022

Al igual que sucede con otros deseos aspiracionales, no existen fórmulas mágicas para alcanzar la felicidad. La felicidad es un estado interior que podemos capturar de instante en instante. Si bien cada decide que le hace feliz, hay algunas características que son comunes para todas las personas. La felicidad es efímera, difícil de definir e inconstante. Se encuentra oculta en los detalles en todas esas cosas a las que un día dejamos de prestar atención. Como estamos a punto de iniciar un nuevo año aquí tienes 9 hábitos para ser más feliz en 2022, por sí decides que ser feliz debería estar entre tus propósitos para este nuevo año.

En primer lugar conviene recordar que la felicidad es una conquista, una conquista que requiere dedicación, una dedicación constante, activa y consciente. Constante porque como cualquier otra habilidad lo que no se practica, se pierde. Activa, porque en esto de ser felices si tú no vas a la montaña, la montaña no vendrá a ti y consciente porque como, apuntaba en el párrafo anterior, la felicidad está en los detalles. Todos esos detalles que la inmediatez del actual ritmo de vida nos obliga a pasar por alto.

Uno de los hallazgos más interesantes que me han reportado estos siete años de estudio sobre el bienestar emocional, la felicidad y la psicología positiva, es que la felicidad se practica.  Cada uno puede elevar su coeficiente de felicidad simplemente poniendo en práctica algunos de estos diez hábitos, imagínate si logras interiorizar y ejercer todos ellos. Aquí tienes mi propuesta para 2022:

  1. Considera los problemas como situaciones a gestionar

El universo genera caos de manera constante. Por mucho que limpies, siempre habrá polvo. Lo mismo sucede en nuestras vidas, por mucho que hayamos resuelto siempre tendremos nuevas cosas que gestionar. Es importante entender este principio y aceptar que en una vida bien vivida los problemas reales son cuatro o cinco, el resto son sólo cosas que debemos gestionar y esa es una de nuestras funciones.

  1. Aprende a perdonar cuando llegue el momento

Dicen que perdonar es bueno y de hecho lo es, pero no es imprescindible. No hay nada de malo en querer permanecer lejos de alguien que nos hirió o nos humilló. No tengas prisa, ya lo harás cuando llegue el momento. Tratar de perdonar algo que todavía no ha sanado causa más dolor que el propio motivo a perdonar. Una vez haya llegado el momento, perdonar te permitirá quitarte ese peso de encima sin esfuerzo..

  1. Sé amable y agradecido

Quienes tratan a los demás de modo rudo o desagradable, en el fondo lo que demuestran es su propia insatisfacción e inseguridad. Sin embargo, cuando eres amable con los demás, la amabilidad ofrecida volverá a ti. El agradecimiento es un ejercicio sutil y sofisticado que sólo está al alcance de los espíritus más nobles y de las inteligencias más elevadas. Además de ser cuestión de buenos modales, al expresar tu reconocimiento y agradecimiento a las demás personas, ellos se sentirán más inclinados a prestarte su ayuda en el futuro.

  1. Deja de buscar la aprobación e los demás

Mientras hagas aquello que te hace feliz, no necesitas buscar la aprobación de los demás para validar tus actos. Siéntete libre de hacer aquello que te complazca a ti, sin importar el qué dirán. Esto contribuirá, además, a alimentar tu autoconfianza. Si te gusta lo que haces, no pidas opinión.

  1. Acepta que hay cosas que no van a cambiar.

La primera regla de la paz mental es no tratar de controlarlo todo. En la vida existen diferentes tipos de cosas, algunas que dependen de nosotros y otras no. Podrás mejorar tus habilidades deportivas, tu dominio sobre otro idioma o tu físico. Sin embargo, no podrás cambiar tu altura, los padres que te han tocado o el comportamiento de terceras personas. Deja de luchar contra aquello que no puedes controlar.

6.Viaja

Si tienes la oportunidad de viajar, ¡no dejes de hacerlo! Conocer lugares diferentes y ver cómo vive la gente en lugares diferentes a los que estás acostumbrado, expandirá los límites de tu mundo. Conocer otras culturas, otros sitios y costumbres te ayudará a tener una mente más abierta. Salir de tu entorno cotidiano nos ayuda a ser más flexibles, cultos y tolerantes.

  1. Cuida de ti mismo

Para sentirte bien, debes verte bien. La higiene personal, el cuidado y la vestimenta contribuirán a que te veas y sientas mejor. Por más superficial que parezca, el simple hecho de cuidar nuestro aspecto personal puede cambiar nuestro estado de ánimo y llenarnos de entusiasmo para enfrentar la vida.

  1. Alimenta tus relaciones personales

En la mayoría de los casos, la familia es quien nos quiere incondicionalmente. Es importante mantenerse en contacto con ellos, ya sea con una llamada telefónica o una visita. Los amigos son el apoyo y la inspiración de la gente feliz. Dedica tiempo a comunicarte con ellos frecuentemente. Mantente conectado a tus personas favoritas

  1. Disfruta de tu compañía.

Que mala prensa tiene la soledad y que necesaria es para las personas. Sin ella nunca conoceríamos a nadie a quien invitar a tomar un helado, a salir o a compartir nuestra vida. Las personas felices pasan tiempo a solas, saben disfrutar la soledad. Esto se debe a que se aman a sí mismos y pueden disfrutar cómodamente tanto compartiendo el día con otros como pasándolo solos. Conócete, aprende a convivir con tu yo interior, disfruta de la única amistad que va a durar toda tu vida.  Tú también puedes hacer lo mismo; quítale a la soledad ese velo de negatividad con el que suelen pintarla.

En unos días la frase más repetida en todos los ámbitos será “Feliz año nuevo”. Poniendo en practica estos consejos te aseguró que será mucho más fácil cumplir ese deseo. Por último, quiero recordarte que, en esto de ser feliz, como en casi todo en la vida hay una parte que nadie puede hacer por ti. Tu parte.